
Reparación de ventanas
Cierres que no ajustan, hojas descolgadas, rodamientos gastados o juntas rotas: arreglamos tu ventana sin cambiarla.
Una ventana que no cierra del todo deja pasar aire, agua y ruido, y además es menos segura. Muchas veces tiene arreglo; te ayudamos a saberlo.

Cuando una ventana no cierra bien suele deberse a herrajes desajustados, hojas descolgadas, ruedas gastadas o juntas deterioradas. Primero valoramos si se puede ajustar o reparar. Si el perfil está dañado o es muy antiguo, te planteamos la sustitución.
Es uno de los avisos más habituales que recibimos: la ventana roza al cerrar, hay que empujar la hoja para que encaje, la manilla gira pero no cierra o la corredera se queda a medio camino. Con el uso diario, los herrajes se desajustan, las bisagras ceden con el peso del vidrio y las ruedas de las correderas se desgastan. El resultado es una ventana que ya no sella contra el marco.
No siempre hace falta cambiar la ventana. En muchos casos un ajuste de herrajes, la sustitución de ruedas, felpudos o juntas, o el cambio de una manilla devuelven el cierre correcto. Lo que hacemos es revisarla, explicarte qué falla y darte la opción más razonable. Si el perfil está deformado, falta repuesto o la ventana tiene ya demasiados años, te lo diremos con claridad para que no gastes en arreglos que no van a durar.
Ajustamos herrajes, cambiamos ruedas, juntas y manillas para recuperar el cierre.
Un mantenimiento periódico evita que los desajustes vuelvan a aparecer.
Si tu corredera ya no tiene arreglo, la sustituimos por una nueva a medida.
Una oscilobatiente cierra contra el marco con varios puntos y sella mejor.
Si el problema se repite en toda la casa, quizá sea momento de renovar.
Te decimos si compensa reparar o cambiar, sin empujarte a una sustitución que no necesitas.
Regulamos bisagras, cremonas y cierres para que la hoja vuelva a encajar contra el marco.
Sustituimos ruedas, felpudos, juntas y manillas por piezas compatibles con tu ventana.
Una ventana que cierra bien deja de dejar pasar aire y polvo por las rendijas.
Un cierre que encaja correctamente es más difícil de forzar que uno que queda suelto.
Recuperar el sellado ayuda a evitar que el agua de lluvia entre por la hoja o el carril.
Cuando la hoja está algo descolgada o el cierre no coincide, una regulación de los herrajes suele bastar.
Ruedas gastadas, felpudos aplastados, juntas resecas o manillas rotas se sustituyen por repuestos nuevos.
En correderas, revisamos el carril inferior, que con los años se desgasta o se llena de suciedad y frena la hoja.
Si el perfil está deformado o no hay repuestos, fabricamos una ventana nueva a medida para ese hueco.
Cuéntanos qué hace la ventana y, si puedes, envíanos fotos o un vídeo corto por WhatsApp abriéndola y cerrándola.
Vemos la ventana, comprobamos herrajes, ruedas, juntas y perfiles y localizamos la causa.
Te explicamos si basta con ajustar, si hay que cambiar piezas o si conviene sustituir la ventana.
Hacemos el ajuste o la reparación o, si eliges cambiarla, fabricamos la nueva a medida en nuestro taller.
Depende del estado del perfil y de si existen repuestos para ese sistema. Muchas ventanas de aluminio y PVC tienen arreglo; cuando no es así, te lo explicamos y te damos alternativas.
Lo normal es que los herrajes se hayan desajustado con el uso o que las bisagras hayan cedido por el peso del vidrio. También influyen las ruedas gastadas en las correderas.
Si es un ajuste sencillo, sí. Pero si además no aísla, tiene vidrio simple y falla a menudo, puede ser más sensato invertir en una ventana nueva.

Cierres que no ajustan, hojas descolgadas, rodamientos gastados o juntas rotas: arreglamos tu ventana sin cambiarla.

Revisamos, ajustamos y engrasamos ventanas y puertas para que sigan cerrando bien y aislando como el primer día.

Series Europlus 73 RPT, Eurocor 73, Eurostar 60 y Eurostar 73 para huecos de dos a seis hojas.

Series practicables EuroPractic 40, Nordic 60, Nordic 70 y Atlantic, con rotura de puente térmico y buen cierre.

Ventanas viejas que ya no aíslan ni cierran bien: te ayudamos a renovarlas con aluminio o PVC a medida.
Mándanos unas fotos o un vídeo y te orientamos sobre si tiene arreglo o conviene cambiarla.
Traducción automática con Google Translate. Requiere aceptar las cookies de «Preferencias».
Tamaño de texto: 100 %
Imprescindibles para que la web funcione y recuerde tu elección de cookies y tus ajustes de accesibilidad. Siempre activas.
Permiten traducir la web con Google Translate (cookie «googtrans») y mostrar el mapa de Google Maps. Desactivadas por defecto: si no las aceptas, la web se muestra siempre en español.